La influencia del deporte en la disminución del estrés

La práctica de actividad física no está ligada exclusivamente a beneficios de índole corporal, ya que además puede mejorar las funciones cognitivas y propiciar un mejor bienestar en personas que padecen enfermedades mentales como trastorno de ansiedad, depresión o estrés.

En la sociedad actual el aumento de los problemas mentales se ha hecho notorio y una gran parte de estos problemas se deben al estrés.

En este contexto, el deporte es una de las alternativas terapéuticas más utilizadas para sustituir o complementar los tratamientos psiquiátricos y psicológicos.

La clase media y alta son quienes se ven mayormente expuesta a problemas de clase psíquica. El exceso de estrés es evidente, y este es en gran parte ocasionado por la necesidad de los individuos de alcanzar el éxito rápidamente.

Dentro del estrés debemos incluir trastornos como la depresión y la ansiedad, problemas que suelen ser tratados con psicoterapia y fármacos, los cuales pueden presentar efectos colaterales por lo que los especialistas se han visto obligados a emprender una búsqueda de nuevas soluciones, entre las cuales han encontrado, entre otras, la práctica deportiva.

Numerosos estudios plantean que el ejercicio físico tiene un valor preventivo y terapéutico para la depresión y la ansiedad. Podemos decir entonces que la actividad física ocupacional y el tiempo libre, se asocia a importantes reducciones en los síntomas de la depresión, ansiedad y tensión.

El deporte otorga también otras ventajas psicológicas y sociales que afecten directamente a la salud, ya que la participación de los individuos en un deporte o en un ejercicio físico, puede ayudar a construir una autoestima más sólida, lo cual obedece a una combinación de la actividad física y los aspectos socioculturales que acompañan las actividades deportivas.

Las conductas auto-destructivas y antisociales se ven reducidas en un individuo físicamente activo. Existen varias situaciones terapéuticas asociadas a la práctica deportiva, la actividad física y con ella el deporte, el cual es un aliado en los procesos de intervención de patologías tan frecuentes como las nombradas anteriormente (estrés, depresión, ansiedad).

Del mismo modo, el deporte es un elemento protector para la aparición de trastornos de personalidad, estrés laboral o académico, ansiedad social y falta de habilidades sociales. Las sesiones de deportes aeróbicos superiores a los treinta minutos ejercen repercusiones importantes en la calidad de vida de personas con problemas de ansiedad.

Para tratar el estrés deben aplicarse ejercicios que cumplan ciertos requisitos en modo de poder producir el efecto tranquilizante: deben ser rítmicos (montar en bicicleta, carreras, salto sobre obstáculos) y la duración de la actividad puede oscilar entre 5 y 30 minutos, con una intensidad que constituya el 30-60% del máximo que cada sujeto admite.

No obstante, ciertos tipos de ejercicio (como los de alta intensidad), no contribuyen a reducir la depresión, sino que aumentan la fatiga, la tensión y los problemas de carácter.

Los beneficios del deporte sobre las emociones del ser humano son notorios para cualquier persona, practicar un deporte apto a nuestros gustos y ocupaciones propicia excelentes resultados tales como disminución de la fatiga y mayor bienestar emotivo y físico.

Para ello se necesita mantener una regularidad en la práctica deportiva, vale a decir un período de entrenamiento que puede llevar entre cuatro y veinte semanas, no obstante en cuanto a las emociones la sensación de bienestar se da en modo inmediato.

Está científicamente demostrado que uno de los factores desencadenantes de la depresión es la falta de ejercicio, algunos psicoterapeutas han comparado el valor de la práctica del ejercicio con el de algunos tratamientos psicológicos tradicionales y han recalcado la importancia de la primera.

Por lo que puede concluirse que la práctica de deportes y ejercicio físico, constituyen una alternativa y/o complemento a los tratamientos psicológicos (dependiendo de la gravedad de cada caso).

Aunque usted no padezca estrés es importante recordar que el ejercicio produce un bienestar mental y psicológico. Realizar el ejercicio adapto es importante ya que aporta una reducción del estado de ansiedad, disminuye la depresión moderada, reduce el estrés, las neurosis y también favorece el tratamiento de depresiones severas.

Resulta beneficioso orgánica y psicológicamente para personas de cualquier sexos y edad.

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