Disciplina Personal A Través Del Deporte

Tradicionalmente el deporte ha sido siempre considerado un medio apropiado para adquirir valores relacionados al desarrollo social y personal del individuo.

La tolerancia, lealtad, integración, respeto mutuo, superación, cooperación, responsabilidad, trabajo en equipo, entre tantos otros, son valores que se ganan con la práctica cotidiana del deporte, en cualquier tipo de disciplina.

Estas cualidades se alcanzan con el progreso diario, desarrollando la relación entre la persona que ejerce una actividad deportiva y sus pares o compañeros de equipo, entrenadores y familia.

Los beneficios que concede el deporte, son visibles tanto en la esfera social como en el desarrollo físico e intelectual del individuo. Vivir en salud y respeto con el propio cuerpo es un modo cierto para alcanzar la estabilidad en las relaciones con el otro y con uno mismo.

A través de sus contenidos y actividades, el deporte cuenta con un enorme potencial para el desarrollo físico y personal, contribuyendo en modo directo con la mejora del individuo y la aplicación de disciplina en todos los ámbitos, ya sean educativos, profesionales, logrando un mejor desarrollo psíquico y social.

Las diferentes actividades y prácticas, buscan el desarrollo integral del cuerpo y la mente. Para lograr este nivel de integración hay un concepto fundamental al que nos hemos referido con anterioridad, pero que ahora analizaremos a fondo: “la disciplina”.

En primer lugar la disciplina es la coordinación de actitudes, mediante las cuales se instruye para el desarrollo de habilidades o para el seguimiento y/o cumplimiento cotidiano y directo de un determinado código de conducta u orden.

En el campo del desarrollo humano en general y del deporte en particular, la disciplina se refiere a los métodos de formación del carácter y de la enseñanza de auto-control, como de un comportamiento aceptable.

Para evolucionar en la destreza de un deporte, la disciplina es fundamental para lograr grandes resultados y ser el mejor. La habilidad se adquiere con la práctica disciplinada, gracias a la repetición y método para coordinar aptitudes.

En este sentido cada deporte en particular desarrolla aptitudes distintas pero todos necesitan de esfuerzo, continuidad y método, acompañados por una alta capacidad de autodisciplina.

Con la palabra “autodisciplina” nos referimos a la capacitación o entrenamiento que un individuo se impone a sí mismo para llevar a cabo una determinada tarea o para adoptar un patrón particular de comportamiento.

En cierta medida la autodisciplina es un sustituto de la motivación, en el momento en que uno utiliza la razón para determinar el mejor curso de acción que muchas veces puede oponerse a los propios deseos.

Deporte y disciplina van de la mano, y una vez que el individuo hace de esta un modo de vida, solo la aplica al ámbito deportivo sino que la aplica en los diferentes aspectos de la vida como el estudio y la carrera.

La superación personal, el desarrollo cognitivo y físico, la necesidad de sobrepasar los límites y hacer de ellos una fortaleza,  hacen del deporte un modo tradicional y moderno de desarrollarse como individuo para aplicar la constancia, el rendimiento y la regularidad en cada aspecto cotidiano.

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